Los dientes son unos de los principales actores del proceso de nutrición, ya que son los primeros soldados en la batalla de descomposición de los alimentos. Nuestros expertos trituradores de comida pueden con casi todos los alimentos, aunque hay algunos que no les favorecen o son poco saludables para su salud.
Por eso, es importante saber qué impacto tiene la alimentación en la salud de nuestros dientes. Hay alimentos que los dañan y otros que les ayudan a mantenerse sanos y fuertes. Veamos de cuáles se tratan para cuidar nuestra dentadura de por vida.
Entre los más dañinos para los dientes, están los siguientes alimentos:
Azúcares y carbohidratos refinados
Son sabrosos y adictivos porque activan el sistema de recompensa dopaminérgico, haciendo que el cerebro libere dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer y la satisfacción; generando una sensación placentera y reforzando el deseo de volver a consumirlos.
Sin embargo, los dulces, caramelos pegajosos, las galletas, el pan blanco y los refrescos y zumos azucarados alimentan las bacterias de la boca, las cuales producen ácidos que desmineralizan el esmalte y provocan caries. Además, algunos de ellos, como los caramelos pegajosos, dejan residuos entre los dientes, elevando el riesgo de que se produzcan caries en zonas de difícil acceso.
Alimentos ácidos
Los limones, las naranjas, las mandarinas o los pomelos son frutas ricas en vitamina C, antioxidantes y ácido fólico, entre otros, pero al tratarse de alimentos ácidos pueden erosionar el esmalte dental, provocando su debilidad y aumentando la sensibilidad dental. Así, el consumo de cítricos y otros alimentos ácidos, como el vinagre, los encurtidos, las bebidas energéticas y los refrescos de cola deben consumirse con moderación.
Bebidas y alimentos que manchan los dientes
Las bebidas y salsas oscuras, como el café, el té negro, el vino tinto, la soja, el tomate o el curry, contienen pigmentos que se adhieren al esmalte dental, lo que puede llevar a la tinción de los dientes con manchas amarillas u oscurecerlos. Así, consumir café a diario sin un posterior enjuague puede desencadenar dientes más opacos u oscuros con el tiempo.
Alimentos que se quedan en los dientes
La miel, las frutas deshidratadas o algunos jarabes se adhieren a la superficie dental, lo que lleva a la acumulación de bacterias y el aumento del riesgo de caries. Por ello, es aconsejable un buen cepillado de los dientes después de comer pasas, dátiles o higos secos, entre otros alimentos pegajosos, para frenar la proliferación de bacterias.
Alimentos muy duros
Como hemos comentado al inicio, nuestros dientes son excelentes trituradores de alimentos, pero pueden fracturarse o fisurarse con determinados alimentos excesivamente duros. Además, masticar hielo, caramelos duros o palomitas de maíz sin explotar, entre otros alimentos, puede dañar los empastes o las prótesis dentales, además de fisurar o romper piezas dentales.
Así, las consecuencias a largo plazo de comer estos alimentos en exceso o sin los debidos cuidados de higiene posteriores pueden ser caries dentales, erosión del esmalte, sensibilidad dental, manchas en los dientes o decoloración de la dentadura y fracturas de dientes o prótesis y desgaste dental en general. Después de consumir estos alimentos, es aconsejable un buen cepillado, enjuagarse la boca y beber mucha agua, así como realizar visitas regulares al dentista.
Alimentos que ayudan a tener unos dientes saludables
Por el contrario, existen numerosos alimentos que ayudan a mantener los dientes y las encías sanos, bien fortaleciendo el esmalte, combatiendo bacterias o estimulando la producción de saliva. Entre ellos, cabe destacar:
Lácteos
La leche, el queso o el yogur natural son ricos en calcio, fósforo y caseína, los cuales ayudan a fortalecer el esmalte de los dientes y a neutralizar los ácidos en la boca. Una buena práctica para la salud de los dientes es tomar queso o un yogur después de las comidas para equilibrar el pH y reducir el riesgo de caries.
Frutas y verduras fibrosas
La textura de algunas frutas y verduras, como la manzana, la zanahoria, el apio o el pepino, estimula la producción de saliva y ayuda a limpiar la superficie de los dientes de forma natural, eliminando partículas de otros alimentos azucarados o que poseen almidón. Una buena práctica es masticar una manzana entre comidas porque actúa como una especie de cepillo natural, ayudando a reducir la acumulación de placa bacteriana.
Frutas ricas en vitamina C
Las frutas ricas en vitamina C, como el kiwi, las fresas, las naranjas o la papaya, son buenos agentes contra la inflamación de las encías. La vitamina C es un buen aliado para la producción de colágeno. También juega un papel importante en la recuperación y la curación después de una extracción dental o una cirugía oral al ayudar en la cicatrización de heridas, reducir la inflamación y acelerar el proceso de recuperación.
De la misma manera, la vitamina C presente en muchas frutas es una buena aliada en la producción de colágeno y contribuye al crecimiento y la reparación de los tejidos, algo esencial para la integración de implantes dentales en la mandíbula y reparar y regenerar los tejidos en las cirugías de las encías.
Frutos secos y semillas
El calcio, el magnesio y el fósforo presente en los frutos secos y las semillas, entre otros minerales, ayudan a remineralizar los dientes. Un estudio realizado por la Academia General de Deontología (AGD, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, concluyó que el calcio nos ayuda a endurecer el esmalte de los dientes y a poner fuerte nuestra mandíbula. Además, el magnesio tiene un papel crucial en el metabolismo óseo. Por ejemplo, las nueces y las almendras son aperitivos bajos en azúcar, por lo que ayudan a fortalecer la dentadura sin mucho riesgo de provocar caries.
Pescados y mariscos
El atún, el salmón, las sardinas, las anchoas, los boquerones, entre otros, son alimentos ricos en vitamina D, la cual es esencial para la absorción del calcio y ayudar a la fortaleza de los dientes. Por ejemplo, los ácidos grasos omega-3 del salmón son beneficiosos para reducir la inflamación de las encías y prevenir la periodontitis. Por lo tanto, aumentar el consumo habitual de pescado azul, unas tres veces a la semana, puede ayudar a prevenir las enfermedades periodontales.
Té
El té posee polifenoles, compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes y beneficios para la salud. En concreto, el té verde ayuda a combatir las bacterias y reduce la acidez de la saliva y la placa dental, reduciendo el riesgo de caries. También tiene poderes anti-inflamatorios, favoreciendo la salud de las encías. Así, es recomendable tomar un té verde sin azúcar después de una comida ya que puede ayudar a combatir bacterias dañinas.
Agua
Beber mucha agua ayuda a limpiar la boca, eliminar restos de comida y estimular la producción de saliva.
Por todo ello, si intentamos evitar el abuso de los alimentos que pueden dañar nuestra dentadura y consumimos más frecuentemente aquellos que ayudan a fortalecer nuestros dientes podemos contribuir a tener una sonrisa bonita y duradera.

