LA EROSIÓN DENTAL: CUANDO SE DESGASTA EL ESMALTE Y LA DENTINA QUEDA AL DESCUBIERTO

Erosión dental

Caries, roturas, pérdida de piezas … son problemas conocidos que pueden dañar la dentadura. Pero hay otros menos conocidos, más silenciosos o menos evidentes, pero igualmente dañinos. Es el caso de la erosión dental. Se trata de una alteración del esmalte dental, lo que conlleva a problemas estéticos y de la salud de las piezas afectadas.

Entrando más a fondo en el tema, la erosión dental es la pérdida de los tejidos duros del diente (esmalte). En concreto, se puede hablar de erosión por parte del propio organismo (intrínseca) o por agentes externos (extrínseca).

En el primer caso, los ácidos gástricos del organismo son los culpables de la erosión. Suele producirse en personas que padecen problemas estomacales o en quienes sufren trastornos alimenticios. En cuanto a la erosión dental extrínseca, se produce por ciertos medicamentos, como los que contienen ácidos clorhídricos o suplementos con vitamina C; o una dieta elevada en azúcares, bebidas carbonatadas o zumos de fruta concentrados, que provocan mucha acidez en la cavidad oral.

Cuando el esmalte se daña por los motivos anteriores, se presentan los siguientes síntomas:

  • La dentina que está debajo del esmalte dental queda expuesta, generando sensibilidad dental o incluso dolor ante los agentes externos, como las comidas frías o calientes.
  • El blanco natural de los dientes se va perdiendo por el desgaste del esmalte, lo que da paso a un tono más amarillo.
  • La forma de los dientes afectados por la erosión dental cambia: más redondeados, con pequeñas fisuras, zonas con transparencia…

Cómo evitar la erosión dental

Hay distintos hábitos alimenticios y de higiene que ayudan a frenar la erosión del esmalte de los dientes:

  • Eliminar o reducir al máximo la ingesta de bebidas gaseosas, con ácidos y los refrescos. Si se toman, hacerlo con las comidas porque reducirá el ataque de ácido sobre los dientes. Al beberlas, hay que tragarlas lo antes posible, evitando que estén mucho rato en contacto con los dientes.
  • El queso o la leche ayudan a reducir el ácido. Por ello, una buena medida de protección es terminar las comidas con algo de queso o leche.
  • También es aconsejable masticar chicle sin azúcar tras las comidas, puesto que ayuda en la producción de saliva, la cual neutraliza los ácidos que se forman en la boca tras comer.
  • Con el fin de que los dientes acumulen de nuevo su contenido mineral, puede ser beneficioso esperar media hora tras la ingesta de alimentos y bebidas ácidos para cepillarse los dientes. Al esperar un tiempo para el cepillado dental, se evita también repartir los ácidos de la boca por los dientes.
  • Usar pasta con flúor por lo menos una vez al día y realizar el cepillado con un cepillo de cerdas medias o suaves y cabeza pequeña. Hay ocasiones en las que se recomienda también un enjuague bucal con flúor o la aplicación de barniz con flúor cada cierto tiempo.
  • El cepillado debe durar al menos 2 minutos y es indispensable usar el hilo dental o el cepillo interproximal para eliminar cualquier resto de comida.
  • Beber agua ayuda a generar saliva, la cual regula el pH de la boca, de forma que se controla el nivel de ácidos generado por la placa bacteriana.

¿Tiene tratamiento la erosión dental?

En ocasiones, controles regulares y asesoramiento odontológico son suficientes para evitar un empeoramiento de la erosión. Así, las pautas preventivas será el primer paso a dar, sobre todo en los casos de erosión inicial. Cuando la erosión sea moderada y el esmalte ya haya perdido grosor dejando expuesta la dentina, se deberá realizar una obturación del área dañada con composite, un material sintético usado regularmente para empastes y reconstrucciones dentales.

En los casos en los que la erosión dental es severa, es decir, un mismo diente está afectado en varias zonas o hay varios dientes afectados, lo más conveniente será la reconstrucción de las piezas dañadas. Los casos más graves pueden requerir una endodoncia y poner incrustaciones o coronas dentales.

A este tipo de desgaste de los dientes, se suman otros como la abrasión, la atrición y la abfracción. Hablaremos de ellos en futuros artículos. Mientras tanto, precaución y ante cualquier signo de alteración o daño, acudir al dentista.

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