QUE LA ORTODONCIA NO ESTROPEE TUS VACACIONES

Viajar con brackets
Lejos de ser un obstáculo, la ortodoncia forma parte del día a día de millones de personas. Quienes llevan brackets saben que, con el paso de las semanas, dejan de percibirse como algo extraño en la boca y pasan a integrarse con total normalidad a la boca y a la higiene dental diaria. Y el verano no tiene por qué ser una excepción.
 
Viajar, disfrutar de la playa o la piscina, salir a comer con amigos o descubrir nuevos destinos es perfectamente compatible con el tratamiento de ortodoncia. Basta con mantener unos sencillos cuidados y saber cómo actuar si surge algún pequeño imprevisto para que las vacaciones transcurran sin preocupaciones y el tratamiento siga avanzando según lo programado.
 
Para empezar, podría ser muy útil llevar en la maleta un «kit de emergencia» con cera de ortodoncia para evitar cualquier rozadura de los brackets en los carrillos; un cepillo de viaje para no descuidar la higiene en cualquier excursión que se haga; cepillos interdentales e hilo dental para eliminar todo resto de comida que quede entre la ortodoncia, y suficientes gomas elásticas de repuesto si están indicadas en el tratamiento.
 
Además, para que la ortodoncia no dé ningún problema y el tratamiento siga su curso durante el verano, es importante:
 
1. Mantener una higiene constante, incluso de viaje: sigue siendo fundamental cepillarse los dientes después de cada comida o, al menos, dos veces al día con especial atención alrededor de los brackets. Si no puedes cepillarte inmediatamente, enjuágate con agua hasta que puedas hacerlo. Una mala higiene no sólo daña tus dientes, sino que también puede provocar alteraciones en la ortodoncia, como que se despegue algún bracket.
 
2. Evitar ciertos alimentos que pueden despegar los Brackets: en vacaciones es frecuente consumir alimentos que aumentan el riesgo de roturas. Es conveniente evitar o limitar los frutos secos enteros, caramelos duraos, palomitas (sobre todo, los granos de maíz que no se han abierto), los chicles, las gominolas o los caramelos pegajosos, así como masticar hielo. En el caso de ingesta de bocadillos con una corteza muy dura o fruta como la manzana es mejor cortarlos en trozos pequeños que morderlos directamente.
 
3. Usar protector bucal en la práctica de deporte:  algunas actividades deportivas como surf, baloncesto o fútbol pueden llevar a sufrir golpes en la boca, con posible riesgo de rotura de la ortodoncia o, incluso, piezas dentales. El uso de protectores bucales deportivos ayuda a reducir esos peligros.

 

¿Qué hacer si se despega un bracket?

Puede ocurrir que, a pesar de tomar todo tipo de precauciones, se despegue un bracket durante las vacaciones. En la mayoría de los casos, no se trata de una urgencia médica. No obstante, no está demás contactar con tu ortodoncista cuanto antes e, incluso, enviarle una foto si es posible, puesto que puede ralentizar el tratamiento.
 
Lo más común es que el bracket despegado del diente siga sujeto al arco. Lo recomendable en ese caso es no intentar arrancarlo, sólo deslizarlo suavemente hasta una posición que no sea incómoda ni molesta o, incluso, intentar dejarlo lo más sujeto y quieto posible mediante el uso de cera de ortodoncia.

Si el bracket suelto roza la mejilla o el labio, habría que cubrirlo con cera de ortodoncia para que no haga mucho daño ni provoque heridas. Y, en este caso, sí que conviene llamar al especialista para que valore cuándo debe recolocarse.

En el caso de que el bracket se haya desprendido completamente, hay que guardarlo y contactar con el ortodoncista para su reparación cuando sea posible. En ningún caso hay que intentar pegarlo con un adhesivo doméstico o de otro tipo.
 
Si el alambre ha quedado suelto o pincha por algún motivo, es aconsejable cubrir el extremo con cera. También ayuda intentar empujarlo cuidadosa y levemente hacia una posición más cómoda.
 
Aunque la mayoría de incidencias con brackets puede esperar unas horas o unos días, es urgente acudir al servicio sanitario si aparece:
 
  • hemorragia importante que no cesa
  • dificultad para respirar o tragar
  • golpe fuerte con sospecha de fractura facial
  • un diente permanente desplazado o arrancado tras un traumatismo.

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