LAS CARILLAS ESTÉTICAS, ¿COMPOSITE O PORCELANA?

carillas esteticas

Siempre cuesta tomar decisiones. Y aunque las carillas son un tratamiento cada vez más común y más demandado en las consultas de los dentistas, también plantean dudas a los pacientes. Sobre todo, la indecisión suele ser acerca de qué tipo de cobertura dental elegir: composite o porcelana. Vamos a ver en qué consiste el tratamiento y cada uno de los tipos existentes para intentar despejar las dudas.

Empecemos por el principio. Las carillas dentales o facetas dentales son un tratamiento estético. Es decir, su finalidad es conseguir esa sonrisa perfecta que todos deseamos. Para ello, se colocan estas finas láminas (de entre 0,8 y 1,5 milímetros de grosor) en la parte visible de las piezas dentales.

De esta manera, quedan ocultas las imperfecciones que presenten los dientes naturales: color amarillento, pérdida de brillo, defectos de forma, pequeñas roturas, dientes torcidos, espacios entre las piezas dentales…
Teniendo claro para qué sirven y una vez que el dentista ha determinado que es el tratamiento idóneo a tu problema, toca elegir el tipo de carilla. Se utilizan dos clases de materiales para las carillas estéticas:

  • Composite: están hechas de una fina capa de resina sintética que se adhiere al diente.
  • Porcelana: una lámina fina de cerámica que se pega con una resina a la parte externa del diente.

Como en todas las facetas de la vida, no hay nada perfecto. Todo tiene sus ventajas y desventajas. En el caso de las carillas, no es diferente. Veamos los aspectos positivos y negativos de cada una de ellas.

Pros de los dos tipos de carillas

Carillas de composite:

  • Fácil colocación: resultan muy sencillas de colocar, puesto que se aplica el material directamente sobre el diente y se le va dando la forma deseada.
  • Es un tratamiento rápido que normalmente se ponen en una sola sesión.
  • Las carillas de composite son más económicas que las de porcelana.
  • Tienen un arreglo rápido: en el caso de que se fracturen, el odontólogo las repara fácilmente en una sola visita.
  • Los colores que se consiguen en estas carillas son muy naturales.

Carillas de porcelana:

  • Son más caras que las de composite.
  • Se fabrican en el laboratorio, por lo que se necesitan varias visitas al odontólogo para su colocación.
  • Hay que pulir ligeramente el esmalte dental antes de ponerlas. Además, se aplica una resina adhesiva para que se pegue la carilla de porcelana al diente.
  • Aunque son muy resistentes, hay que tener cuidado con la ingesta de ciertos alimentos. Por ejemplo, hay que estar atentos si los alimentos tienen cáscaras, huesos o semillas. También es desaconsejable morderse las uñas o abrir botellas y otros envases con los dientes.

En todo caso, no se recomienda ningún tipo de carillas para pacientes con caries, puesto que el problema queda oculto, pero no se soluciona. Tampoco son aconsejables para quienes padecen bruxismo, puesto que la fricción de los dientes o el apretamiento de los mismos puede hacer que se rompan o erosionen, igual que las piezas reales.

Con todos estos datos, esperamos poder haberte ayudado a tener más claro qué tipo de carilla es la más idónea para ti, aunque el dentista será quien te recomiende la opción más aconsejable para tu caso. Ahora, ya solo queda sonreír para mostrar ¡tu dentadura perfecta!

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