¿MIS EMPASTES DENTALES DURAN PARA TODA LA VIDA?

cuánto duran los empastes

Prácticamente todo el mundo tiene un empaste en algún diente o una muela. Y quienes no lo tienen, han oído hablar de ello. Es decir, hay un conocimiento general de que los empastes sirven para tratar las caries y evitar que se hagan más grandes y dañen más el diente. Pero, hay una cuestión a la que pocos saben responder: ¿los empastes duran para toda la vida?

Para responder a esa pregunta, vayamos por partes. Cuando se produce una caries, hay que limpiar ese tejido dañado del diente y, posteriormente, tapar el hueco que queda tras la eliminación de la caries. Para tapar ese espacio en el diente se utilizan los empastes.

Una vez colocado el empaste, hay que tallarlo para darle la forma de masticación más adecuada al diente, con los surcos y las cúspides correspondiente para una correcta función trituradora.

Materiales para los empastes

Los empastes pueden ser de distintos tipos en función del material empleado:

  • Hace años se empleaba un material llamado amalgama. En la actualidad está en desuso por sus problemas estéticos, al tener un color plateado que resalta mucho en contraste con el diente, y por contener y liberar mercurio cuando se coloca y se elimina.
  • También se empleaban empastes de oro, por su durabilidad. No obstante, además de ser unos empastes más caros, tienen el mismo problema que los realizados con amalgama: se nota la diferencia de color con el resto de los dientes.
  • Uno de los materiales que más se emplea actualmente para empastar una pieza dental careada es resina compuesta o composite. Se moldea fácilmente sobre el diente y tiene una tonalidad muy similar a la de las piezas dentales. El “pero” de este material es que puede erosionarse más fácilmente o que ciertas sustancias, como el café, el té o el tabaco, pueden dejar manchas en él.
  • Otro material muy empleado es la porcelana (“incrustación”). Es más resistente que el composite y, por ello, tiene mayor durabilidad. A esta ventaja, se suma el hecho de que tiene una amplia variedad de tonalidades, así que es fácil hallar el color más similar al diente de cada paciente. Sin embargo, es un material más caro.

En todo caso, el material empleado para el empaste, depende de las características de la caries y del paciente.

Tipos de empastes

Por otro lado, las obturaciones dentales (reparación del diente dañado por caries) se pueden clasificar en función del grado de destrucción del diente careado en:

  • Obturaciones simples: la caries afecta solo a una de las superficies dentales.
  • Obturaciones compuestas o complejas: cuando están afectadas dos o tres superficies.
  • Grandes reconstrucciones: en los casos en los que la destrucción del diente es de grandes proporciones.

¿Cuánto duran los empastes?

El caso es que los empastes se van deteriorando con el tiempo. La masticación hace que tanto el empaste como el diente vayan desgastándose. Así, se estima que, dependiendo del material, un empaste puede durar al menos 10 años, aunque también influyen factores como el tipo de dieta, acidez de la saliva, malos hábitos del paciente y por supuesto la mala higiene, que pueden hacer que duren menos. A ello, se suma que hay ocasiones en las que los empastes pueden fisurarse o, incluso caerse.

Además, en las personas que sufren bruxismo, el hecho de apretar y rechinar los dientes produce desgaste y fisuras en los empastes. De ahí, la relevancia de usar una férula de descarga para proteger los dientes, pero también los empastes.

Entonces, ¿cuándo hay que cambiar un empaste? Hay varias situaciones que generan peligro de que el empaste se caiga o se fisure:

  • Cuando el material empleado en el empaste ya no soporta la fuerza de la masticación.
  • En los casos en los que el empaste sobresale de la superficie de contacto, puesto que estará sometido a una gran presión al masticar.
  • Al colocar el empaste el material de obturación no se adhiere adecuadamente por la presencia de saliva.
  • Cuando hay algún borde de la restauración dental mal sellado, los restos de alimentos y la saliva pueden introducirse por el hueco y provocar caries y sensibilidad dental. Esto se denomina empaste filtrado. El desgaste de la masticación también puede provocar una filtración en el empaste.

Por todo ello, hay que realizar visitas periódicas al dentista para que valore el estado de los empastes. Él mejor que nadie puede determinar si es necesario cambiar o reparar alguno. Las radiografías ayudan a determinar si hay empastes filtrados o caries interdentales que no se ven a simple vista.

A veces, es posible reparar el empaste sin necesidad de quitarlo por completo. En los casos en los que haya que cambiarlo, si el empaste a sustituir es de amalgama de plata, lo mejor será cambiarlo por uno de composite o porcelana.

Debes acudir al dentista si tienes sensibilidad dental, ves o notas alguna grieta en alguno de tus empastes o tienes la sensación de que rotura en alguno de ellos. Y, como siempre, una buena higiene bucodental te ayudará a proteger las piezas dentales empastadas: cepillado de dientes tres veces al día, uso de seda dental y aplicación de flúor en la higiene si tienes muchos empastes. Los colutorios ayudan a evitar caries al reducir el nivel de ácido en la boca.

Foto de Jonathan Borba en Pexels

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