“ME CEPILLO TANTO QUE HASTA ME SANGRAN LAS ENCIAS”. ¡ERROR!

LAS ENCÍAS SANAS NUNCA SANGRAN

Una encía sana es de color rosa, firme y no tiene que sangrar tras un cepillado de dientes.

Si el sangrado se repite con frecuencia es porque las encías están inflamadas y sangran a la más mínima presión. Esta inflamación se puede deber a la acumulación de sarro y por consiguiente es una respuesta de nuestro organismo a la agresión de esta placa bacteriana. Cuando se inflaman, aumenta el flujo sanguíneo, se enrojecen y engrosan.

Las enfermedades que se manifiestan con inflamación de las encías y sangrado son:

  • 1. La gingivitis es la enfermedad más leve y reversible y sólo afecta a la encía. Esta afección puede aparecer a cualquier edad y se debe principalmente a una mala higiene bucal. Otros factores que pueden aumentar su riesgo son el tabaquismo, falta de vitaminas, enfermedades que afectan al sistema inmune, algunos fármacos, estrés o cambios hormonales.
  • 2. La periodontitis (o enfermedad periodontal) es una enfermedad más grave e irreversible que afecta también a los tejidos de soporte del diente, el hueso alveolar y el denominado ligamento periodontal (tejido situado entre la raíz del diente y el hueso). En ocasiones, la encía se separa del diente y la placa bacteriana se acumula en los huecos, lo que puede provocar una infección y la caída de la pieza dental.

Por lo tanto, si la encía sangra cuando la cepillamos, quiere decir que no está sana y que no lo estamos haciendo de manera correcta. Las encías nunca deben sangrar.

Por otra parte, debemos advertir de que cepillarse los dientes de manera agresiva puede desgastar el esmalte, dañar las encías y dejar al descubierto la raíz dental, quedándose más expuesta al ataque de la placa bacteriana. De este modo, desterremos la creencia de que cepillarse con fuerza los dientes elimina más restos de alimentos ya que nos puede provocar unas encías retraídas o pérdida de tejido gingival.

Cómo hacer una correcta higiene bucal

  • 1. Se deben cepillar los dientes con suavidad durante dos minutos, al menos dos veces al día. El cepillado no debe ser brusco para evitar dañar la encía, realizando movimientos circulares en cada pieza, tanto en las zonas que se ven como las que no se ven, aunque parezca obvio. Los cepillos eléctricos con tecnología oscilante rotacional eliminan de forma más eficaz la placa bacteriana y reducen el riesgo de dañar las encías. Estos cepillos alcanzan las áreas de la boca de difícil acceso y por tanto realizan una limpieza más intensa y profunda. Sin embargo, el uso de un cepillo manual puede ser suficiente si se utiliza correctamente.

    En este artículo os dimos algunos consejos de cómo elegir un buen cepillo de dientes.
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  • 2. Se debe usar hilo dental para eliminar posibles restos de comida en las encías y entre los dientes y utilizarlo adecuadamente sin herir las encías. Si después de usarlo la encía sangra es porque hay inflamación. Si los espacios entre los dientes son demasiado grandes, están más indicados los cepillos interdentales o interproximales./li>
  • 3. Usar colutorio 1 o 2 veces al día después del cepillado./li>
  • 4. Realizar una limpieza bucal al menos una vez al año para eliminar la acumulación de sarro./li>
  • 5. Visitar a tu dentista de manera periódica para revisar y mantener unas encías sanas. Y si por el tipo de cepillado que has llevado a cabo tienes un problema de encías retraídas, no debes aplicar ningún remedio casero para su regeneración. Lo más adecuado es acudir al especialista, quien realizará un diagnóstico adecuado y en su caso te indicará cómo recuperar el tejido perdido./li>
  • 6. Reducir o eliminar el consumo de tabaco ya que aumenta la propensión a padecer gingivitis.

Algunos tratamientos para recuperar el tejido retraído de la encía:

  • 1. Injerto de encía.

    Es una microcirugía mediante la cual se extrae una muestra de tejido, generalmente del paladar, para colocarlo en la encía retraída. Es una intervención mínimamente invasiva, que se realiza bajo anestesia local. En los días posteriores al injerto se deben seguir las recomendaciones de nuestro dentista para reducir las molestias derivadas de la intervención y asegurar una adecuada cicatrización.

  • 2. Reposición coronal (“Estiramiento de encía”).

    Este tratamiento se lleva a cabo cuando la retracción es menor, en personas que tienen sus papilas interdentales intactas y no necesita injerto de otra zona donante. Con este tratamiento se consigue estirar la encía y recuperar el aspecto original.

Como siempre, recordamos que el mejor tratamiento es la prevención y que lleves a cabo una correcta higiene dental.

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