CONCEPTOS BÁSICOS DE VOLUNTARIADO

Como se intuye de su propio nombre, el voluntariado es hacer una labor de forma voluntaria, sin esperar una contraprestación económica o de otro tipo. Según la definición del diccionario de la Real Academia Española, es un “conjunto de personas que se ofrecen voluntarias para realizar algo”.

De forma más concreta, la legislación española contempla esta labor en su Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado. En ella, se define el voluntariado como “el conjunto de actividades de interés general desarrolladas por personas físicas” siempre que tengan carácter solidario, hagan el trabajo libre y voluntariamente, sin contraprestación económica o material y a través de entidades de voluntariado en el marco de programas concretos.

Así, las personas que realizan trabajo de voluntariado suelen hacerlo por compromiso social, sensibilizadas por la situación de personas desfavorecidas, excluidas o marginadas. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en España explica que se trata de una labor que aporta valor añadido a una determinada comunidad o a un grupo social, puesto que es “una práctica que se debe a los otros y no se entiende sin ellos”.

Valores que acompañan al voluntariado

Quienes optan por realizar esta acción tan importante no tienen ningún compromiso temporal, como sucede en otros trabajos, sino que pueden elegir cuándo empieza y termina su implicación en los programas de voluntariado. Sí suele acompañar a esta labor una serie de valores, como sentido humanitario, solidaridad, altruismo, empatía, generosidad, sensibilidad o constancia, según un listado de ACNUR.

El número de personas que dedican su tiempo a labores de voluntariado en España está en torno a los 3,5 millones, lo que supone el 8,5 por ciento de la población, según los datos del Observatorio de la Plataforma del Voluntariado de finales de 2017. El perfil de las personas voluntarias en nuestro país es de 24 años, con estudios universitarios y sin cargas familiares.

Tipos de voluntariado

Generalmente, las tareas de voluntariado se suelen hacer enmarcadas en un proyecto o programa organizado y desarrollado por entidades privadas o públicas. En todo caso, el voluntariado va en consonancia con las necesidades de la sociedad, por lo que se podría decir que los tipos de trabajos voluntarios son innumerables.

Pero, para acotar y/u organizar más esta labor, el voluntariado se suele centrar en los ámbitos de los derechos humanos, la exclusión, la salud, el ocio y el tiempo libre, la educación y el medioambiente.En concreto, la legislación española recoge diez áreas diferentes en las que es posible realizar labores altruistas, solidarias y voluntarias:

  • 1. Social. Es el tipo de voluntariado más cercano a las personas a las que se destinan los proyectos. Generalmente, se centra en atender a personas en situaciones de vulneración, privación o falta de derechos u oportunidades para alcanzar una mejor calidad de vida y una mayor cohesión y justicia social. Se trata de dar apoyo a personas sin hogar, mayores, reclusos o ex-presos, personas con adicciones, con algún tipo de discapacidad…
  • 2. Internacional de cooperación para el desarrollo. Son acciones para favorecer la promoción socioeconómica o el desarrollo comunitario con el objetivo de luchar contra la pobreza y mejorar las condiciones de vida de una comunidad o un sector social. En este ámbito, además de la cooperación al desarrollo, se incluyen actividades de comercio justo. Así, es posible trabajar en la sede de una entidad o vender productos de comercio justo, por ejemplo.
  • 3. Ambiental. Para disminuir el impacto negativo del ser humano sobre el medio ambiente y poner en valor el patrimonio natural existente, las especies animales y vegetales, los ecosistemas y los recursos naturales. Entre las actividades en este ámbito, la ley señala acciones de protección y recuperación de la flora y fauna, la biodiversidad natural de los distintos hábitats, y la defensa del medio forestal; conservación y mejora del agua, los ríos y otros elementos hídricos; del litoral, de las montañas y otros elementos del paisaje natural; así como labores de educación y sensibilización medioambiental, y de protección de los animales.
  • 4. Cultural. En este ámbito, el voluntariado está destinado a promover y defender el derecho de acceso a la cultura y, en particular, la integración cultural de todas las personas. Los voluntarios en esta área pueden trabajar en un museo, en actos festivos de la comunidad o en una biblioteca, por ejemplo.
  • 5. Deportivo. El objetivo de este voluntariado es la cohesión ciudadana y social, sumando valores del voluntariado y del deporte, fomentando la dimensión comunitaria en el desarrollo de la práctica deportiva y favoreciendo un compromiso de quienes practican deporte en la vida asociativa para promover su educación e inclusión social. Organizar eventos deportivos o colaborar en un club deportivo son algunas de las opciones de voluntariado en este ámbito.
  • 6. Educativo. Consiste enhacer más accesibles las actividades extraescolares y complementarias para todos los niños, con el fin de compensar las desigualdades entre los alumnos por diferencias sociales, personales o económicas, mediante la utilización, por ejemplo, de programas de aprendizaje-servicio. Se puede ser voluntario en iniciativas de apoyo a la lectura o alfabetización, entre otros.
  • 7. Socio-sanitario. En este ámbito, se combinan acciones para la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, la asistencia sanitaria, la rehabilitación y la atención social dirigida a la sociedad o a los colectivos en situación de vulnerabilidad. Los voluntarios pueden animar a la donación de sangre y de órganos o participar en programas sobre hábitos saludables, entre otras iniciativas.
  • 8. De ocio y tiempo libre. Son actividades en el ámbito de la educación no formal, que fomentan el desarrollo, crecimiento personal y grupal de forma integral, impulsando habilidades, competencias, aptitudes y actitudes en las personas, que favorezcan la solidaridad y la inclusión, y logren el compromiso, la participación y la implicación social, según recoge la legislación.
  • 9. Comunitario. Es la participación en movimientos cívicos, vecinales, colectivos y de participación ciudadana para el desarrollo y la cohesión de la comunidad.
  • 10.De protección civil. Colaborar regularmente en la gestión de las emergencias y en las actuaciones que determine el Sistema Nacional de Protección Civil. Se puede dar apoyo básico inmediato, de reparto de alimentos y otros enseres, o ayudar en la reconstrucción de casas, por ejemplo.

Según los datos del Observatorio de la Plataforma del Voluntariado, en España los ámbitos con más demanda son el social (53,1 por ciento), seguido del educativo (11,6 por ciento), el socio-sanitario (10,7 por ciento), el cultural (9,3 por ciento) y el ambiental (6,8 por ciento).

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