DIAGNÓSTICO 3D

Aunque suene a ciencia ficción, la tecnología de diagnóstico en tres dimensiones hace ya muchos años que es realidad. Y ha llegado también al sector de la odontología. Se trata de una tecnología que, mediante rayos X, proporciona imágenes de cortes o secciones con las que se construye una imagen tridimensional de las estructuras maxilares, dentales y mandibulares.

Funciona realizando un único giro de 360 grados alrededor de la cabeza del paciente. Las imágenes que se obtienen mediante la tecnología de diagnóstico en 3D aportan los siguientes beneficios:

  • Mejorar la atención al paciente, al reducir los tiempos de diagnóstico, acortar el número de visitas o la incertidumbre que pueden sentir algunas personas a la hora de que se les hagan pruebas
  • Aumentar la precisión del diagnóstico, puesto que esta tecnología permite seleccionar la parte afectada que se quiere tratar y obtener distintas vistas de un mismo tejido
  • Mayor seguridad de la prueba, gracias a la reducción de la dosis de radiación
  • Mejorar la efectividad del tratamiento, puesto que se diseña previamente en el ordenador con las imágenes del escáner dental
  • Contribuye a que las intervenciones sean mínimamente invasivas al conocer con exactitud cómo es el área a tratar y saber con anterioridad cómo se puede llegar a la zona

Así, resulta útil para todo tipo de problemas odontológicos, desde ortodoncia, implantes, endodoncia, hasta situaciones de dolor en la mandíbula, apiñamiento de dientes, carencia de algún diente…

En Ortodoncia

Permite estudiar el maxilar o la mandíbula de los pacientes y el desarrollo dentario (sobre todo en el caso de los niños). De esta forma, se pueden diagnosticar desviaciones, maloclusiones o malformaciones en el desarrollo de los dientes.

Con esta tecnología, se crea un mapa en tres dimensiones de la boca y los dientes para planificar todo el tratamiento en el ordenador y reducir el margen de error que puede haber en las mediciones en una radiografía plana.

En el caso de la ortodoncia Invisalign, por ejemplo, es posible visualizar los movimientos dentales que se harán con los alineadores trasparentes.

En Implantología

Mediante las imágenes tomadas con la tecnología en 3D del arco maxilar, se pueden identificar las distintas estructuras óseas y ver de manera nítida y detallada cómo es el hueso. Esto facilita la planificación para la colocación de implantes, al conocer la mejor vía de acceso. De esta forma, hay menos riesgo de lesión neurológica y dental.

También permite colocar de forma más segura dientes fijos en pacientes con poco volumen de hueso.

En Endodoncia

Esta tecnología resulta muy útil para los casos en los que es necesario realizar una endodoncia. Es posible examinar de forma escrupulosa si están afectadas y el nivel de daño en ciertas zonas de estructuras más pequeñas, como la raíz o el conducto radicular (el espacio interior del diente). Y permite, igualmente, ver abscesos infecciosos que puedan estar presentes alrededor de los dientes.

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