EL CONFLICTO DEL SÁHARA

Más de 40 años. Es el tiempo que lleva el pueblo saharaui luchando por su tierra, el Sáhara Occidental. Y es que el Sáhara Occidental es el único territorio de África pendiente de completar el proceso de descolonización. Este territorio –que está en el extremo oeste del desierto del Sáhara, que limita al norte con Marruecos, al noroeste con Argelia, al este y al sur con Mauritania y al oeste con el Atlántico– todavía no está gobernado por su población de origen.

Tras la denominada ‘Marcha Verde’ de más de 300.000 civiles marroquíes y 30.000 policías alentada por Hassan II en noviembre de 1975, España renunció al control administrativo del Sáhara Occidental, que ocupó a finales del siglo XIX y que le acarreó problemas con Marruecos. Pero esa descolonización española no fue a favor del pueblo (más de 300.000 habitantes, con una mayor parte de árabes y bereberes).

Con la retirada de España de esta colonia, Marruecos tomó el control del territorio, que venía reclamando desde 1957, y Mauritania también se apuntó a la conquista. Fue gracias al Acuerdo Tripartito de Madrid, entre España, Marruecos y Mauritania, que la ONU considera ilegal. Esa situación no sentó nada bien al Movimiento Saharaui de Liberación Nacional, que desde 1973 luchaba por que se celebrara un referéndum de autodeterminación.

Por ello, el llamado Frente Polisario comenzó una guerra contra los administradores; aunque en 1979, Mauritania decidió retirarse del territorio. Por lo tanto, la pelea se focalizó entre el Frente Polisario y Marruecos, único administrador del Sáhara Occidental desde entonces, y que se ha dedicado a explotar sus recursos naturales, como la pesca y las minas de fosfatos.

Ni siquiera la ONU inclina la balanza a favor de un lado

Y parece que se trata de un conflicto crónico. El problema radica, no sólo en la oposición de Marruecos a prescindir del territorio, sino también en que Naciones Unidas no da un paso al frente en una dirección. Es decir, no reconoce la soberanía sobre el Sáhara Occidental de nadie: ni de Marruecos ni de la República Árabe Saharaui Democrática.

Pero la ONU no es la única que no se moja. Muchos otros países no toman partido por diversos intereses. Por ejemplo, Francia da la razón a Marruecos, un socio importante en temas de negocios armamentísticos; Argelia apoya a los saharauis por su enemistad con Marruecos; España se mueve entre dos bandas, entre el Frente Polisario, para contentar a Argelia y frenar el flujo de inmigrantes, y no molestar a Marruecos; Estados Unidos está a favor de Marruecos; Alemania va cambiando de opinión…

A pesar de que el Frente Polisario detuvo sus acciones violentas en 1991, en un alto el fuego acordado con Marruecos y respaldado por Naciones Unidas, amenaza con retomarlas. Y es que Marruecos y los saharauis no alcanzan un acuerdo ni siquiera en cuestiones sobre las bases del referéndum, como la elaboración del censo de población. Además Marruecos incumple las resoluciones de la ONU para promover dicho referéndum. En paralelo, según denuncian diversas organizaciones de derechos humanos, la policía marroquí realiza continuos abusos en el territorio.

Pero el pueblo sigue todavía sin tener su tierra. Marruecos controla el 80% del Sáhara Occidental, a pesar de que ningún país reconoce este territorio como parte de Marruecos, que además levantó un muro en los años 80 entre la parte que domina y la que controla el Frente Polisario (los llamados Territorios Liberados).

Así que, a pesar de que el Sáhara Occidental tiene una superficie de 266.000 km2 y una costa de 1.110 kilómetros, la mayor parte de la población saharaui (unas 200.000 personas) está exiliada en los campos de refugiados en Tindouf, al suroeste de Argelia, a donde fueron huyendo de los bombardeos de la aviación marroquí.

El pasado diciembre comenzaron nuevas conversaciones sobre este conflicto, que no se celebraban desde hacía seis años. Y parece que el diálogo entre Marruecos y el Frente Polisario continuará durante este primer trimestre de 2019, con participación también de Argelia y Mauritania. ¿Terminará al fin este conflicto, por el que han sido detenidos cientos de activistas, han desaparecido decenas de saharauis por los bombardeos y la represión marroquí y que ha dejado a la mayor parte de su población como refugiados?

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